Noticias de tecnología

Hay personas que se miran al espejo y en apariencia sólo son seres humanos normales, tal vez ni ellos mismos se den cuenta, pero más allá de su limitado reflejo se extiende un abismo de dulzura en el que me gusta perderme, en el que necesito refugiarme. Hay ángeles encerrados en templos de carne y hueso, que se atisban cuando lanzan al aire su sonrisa. Me siento dichoso, a mí alrededor, colindando con mis Noticias de tecnología, existe un batallón de hadas, una legión de ángeles, y un mar de sirenas.

Hay un hada de colores (como su pelo o los botones de su bata blanca), que no es ni una amiga ni una hermana, es mi hogar; está llena de matices, de tonos, como los estaciones del año, que no se conforman con el monocromo de ser marrón en otoño, blanco en invierno, verde en primavera o amarillo en verano. Hay un hada inmaculada, que se remonta a mi origen, a mi pequeña ciudad, que pudo ser un amor, y es la calidez de una voz que me embelesa cuando canta. Otro hada me visita, miope y temblorosa, buscando ser ella misma, redefiniéndose a cada paso, capaz de abrirse camino en el cielo, vistiendo su mundo de ocasiones, creadora de historias que están por llegar. Otra, un hada sencilla y dulce, y a la vez amarga como el café, compañera de libros y de profesión, de sentimientos; siempre camarada, aunque la vida no nos permita disfrutarnos como quisiéramos.

Hace poco un hada sobrevoló el cielo de mi bosque. No le cabe la voz en el cuerpo, por eso la tiene rota. Ella cree que perdió un zapato, pero no es cierto, no es más que la excusa para que le nacieran alas, y así poder dedicarse a regalar buenos ratos. Hay otras muchas hadas, también hados. Faunos, brujos, duendes y seres maravillosos que no pueblan mi imaginación, sino que son reales, que hacen de mi vida la más bella historia que pueda jamás Click aqui.