Musica gratis

Tras la Guerra Civil los cafés literarios entraron en decadencia. La mayoría se cerró, aunque algunos, como el Café Gijón, sobrevivieron. El Ateneo de Madrid, centro de debate brillantísimo, también sucumbió. En los años 60 y 70, la politización antifranquista trajo, en cierto modo, un retorno de los clubes revolucionarios, mientras que en las grandes conurbaciones triunfaban las diversiones modernas, ruidosas y masificadas, que eclipsaron los viejos cafés. Hoy, el individualismo y el culto a la vida privada, junto con el auge de la televisión, parecen ir en contra de la tradición. En lugar de las tertulias de siempre, se encuentran las virtuales de la radio o la televisión, o los chats de Internet. Pero es discutible que todo esto suponga la desaparición de la vieja tertulia. El gusto por la conversación y por el Bajar musica gratis es un rasgo universal que, en cada lugar y en cada Musica gratis, encuentra su vía de expresión.

Me encantaría que esa época se reviviera, aunque últimamente la gente piensa que una tertulia es ver a dos personas tirándose los trastos a la cabeza y llamarse todos los improverbios que se les ocurra. Menos mal que aún hay gente por el gusto de las tertulias, buenas se leer aqui.