El día a día de la pequeña secretaria

Bueno, pues como se puede observar en el nombre del blog, soy una pequeña secretaria. Sí, con mi corta edad ya estoy a cargo de datos personales, de mantener al día la oficina y de aguantar al jefe. Es muy bueno, las cosas como son, pero para aguantarle tienes que tener mucha paciencia…

Esta es mi vida, me levanto cada mañana para dar clases de condusión temeraria, y luego a estar sentadita en un pequeño lugar con vistas a la calle, que hagas lo que hagas, hay alguien que te está viendo. Espero sentada a que suene el teléfono o a que entre alguien por la puerta queriendo comprar un pisito, y lo que mas me jode de todo, es que yo no puedo comprarme uno.
¿Perdone, me podría decir que necesito para adquirir una vivienda? O_O sí mire… necesita… ehh… mmm… sí, las tres últimas nóminas, los movimientos bancarios y… mmm… eee… un momentito porfavor; JEFEEEEEEE, salga un momento porfavor, que hay alguien que quiere comprar y quiere saber que papeleos se necesitan; señor/a le paso con mi compañero (es que hay cosas que no se hacer, por lo tanto se lo endiño al jefe y me quito de complicaciones).

Pasan las horas y las horas y una casi no hace ná, tan solo piensa en que lleguen las dos para el emocionante viaje en bus de vuelta a casa, que no sé por qué, pero cada vez me parece mas entretenido, siempre me tiene que pasar algo o tengo que ver algo. Llegada a casa y la comidita puesta encima la mesa y preparada por mi señora madre (mamá, que te amo con locura, cosa bonita), y luego a dormir una mini siesta, que no se que es peor si dormir un poquitin y levantarte con mala ostia e irte otra vez a currar, o pasar el día del tirón…. se pasa la tarde casi siempre tranquilita (si no te vienen tres niñas a robarte tres bolis, uno de cada color, es que me pasó un día eh) y luego ya vuelta a casa a las ocho y media. Que entre que espero el bus y llego a casa… las nueve.