Absolute duo manga

Hoy voy a intentar ser un poco menos brusco al hablar. No me voy a cagar en nadie que eso siempre suena muy ordinario y más aún en estas fechas de cariño y Absolute duo.

Justo en estas fechas de cariño y comprensión el año pasado la relación con mi novio estaba tan fría que el día de Reyes me regaló decirme que nunca más íbamos a volver a estar Aquí.


Por esas fechas ya era demasiado tarde, mi perfil pasivo-agresivo había salido a relucir y pesaba diez kilos más de lo que peso normalmente.

Es lo que tiene que las crisis vengan acompañadas de festividades rodeadas de comida, que si el número de mamadas desciende te entretienes en chupar otra cosa, aunque te encuentres a medianoche con el turrón duro en la boca preguntándote porqué lo comes justamente ahora si nunca en tu vida te ha gustado.
La comida no era el único salvavidas al que me aferré.

El dibujo se convirtió en todo para mí. En clase había mucho stress, pero lo superé. Me entregué a ello y que verdad tan grande es que el esfuerzo da sus frutos. 3 años enteros sin esforzarme en nada me daban mi maravillosamente deprimente media de notable, una crisis personal de tendencias homicidas y a mi profesor se le humedecían los calzoncillos cuando presentaba un trabajo nuevo. ¿Lógico no?